Los cambios de personalidad abruptos, el inicio de comportamientos extravagantes, la pérdida clara de memoria, incluso la depresión ... son signos y síntomas de un deterioro cognitivo importante, significativo, propio de un proceso demencial o de un daño cerebral. Una persona adulta, no necesariamente anciana, que de repente empieza a "hacer cosas raras" (responder de forma hostil o grosera, amenazar y posiblemente usar la violencia, acusar a familiares y conocidos de haberle robado o agredido, pasar largo rato sentada sin hacer nada en la más absoluta indiferencia, deambular, mirar con los ojos desorbitados y preguntar cuestiones evidentes -por estar desorientada-, sentirse especialmente triste...) probablemente tenga un daño cerebral acusado que le esté ocasionando una demencia . En ocasiones, este comportamiento puede deberse a un daño cerebral causado por un accidente vascular, un traumatismo craneal, una infección como por ejemplo un virus herpético... Pero comúnme...
Espacio de divulgación de la psicología de Danielle Molina Stajnsznajder, psicóloga y psicoterapeuta