Muchas veces, sentimos culpa cuando no cumplimos con las expectativas que nos hemos autoimpuesto o con los deseos o las expectativas que otras personas "nos han colgado". Ayer, en un taller de gestión de emociones, cuando pedí que me dieran un ejemplo de emoción que les cuesta gestionar, la primera que salió fue LA CULPA . Una de las asistentes nos contaba cómo, cada vez que responde de forma brusca, o decide negarse a hacer algún favor o a cumplir con los designios de alguien, siente una inmensa y amarga culpa. Ella me decía, "creo que es más un sentimiento que una emoción". Con esto solemos confundirnos, porque, si nos cuesta en ocasiones distinguir entre distintas emociones ("Estoy ofendida/furiosa/celosa..."), más nos cuesta distinguir entre una emoción y un sentimiento . Si bien hay mucha literatura sobre el tema, podríamos decir que: Una emoción es un conjunto de reacciones psicofisiológicas que ocurre de manera espontánea y "automática" ...
Espacio de divulgación de la psicología de Danielle Molina Stajnsznajder, psicóloga y psicoterapeuta