viernes, 30 de septiembre de 2011

¿Por qué en el sexo nos atrae lo novedoso?


La sexualidad humana tal vez sea más compleja que la del resto de animales. Sin embargo hay muchos comportamientos y fenómenos que se dan en otras especies a la vez que en la nuestra. Uno, en concreto, puede en ocasiones complicar las cosas, sobre todo a las parejas estables. Es el llamado efecto Coolidge. Se estudió al principio con roedores, gallos y gallinas, y otros animales diversos, y resulta que lo mismo sirven los hallazgos para todos ellos que para los seres humanos.

Consiste en una mayor disposición a practicar sexo ante la presencia de nuevas parejas sexuales. Lo explicaré mejor con un ejemplo. Una mujer, que tiene un compañero sentimental estable, puede que en cierto momento perciba que el tiempo que él tarda en volver a excitarse tras eyacular es mayor que en la época inicial, la de enamoramiento. Pues bien, se sabe que el hombre necesita entre erecciones un descanso para la recuperación completa de la función sexual, o período refractario, y éste varía en tiempo e intensidad entre individuos -también influyen factores como la edad; en ancianos puede ser incluso de semanas...-. No obstante, hay otras variables en juego que suelen modificar el tiempo de espera: los estímulos novedosos. Es decir, puede que tu chico -si eres lectora y te has sentido identificada con el ejemplo-, tarde en “reaccionar” bastante rato tras haber eyaculado cuando hace el amor contigo, pero si hubiese otra mujer en la cama, esperando su turno, la respuesta sexual sería casi inmediata. O bien, en el caso de que él te fuese infiel, y mantuviese relaciones sexuales con otra mujer –u hombre-, el grado de excitación sería significativamente mayor así como la energía sexual para copular durante más tiempo y acortando el margen de espera entre erecciones.

Este efecto, de interesantes repercusiones, se relaciona con la biología del sexo masculino: a ellos, desde un punto de vista evolutivo, les importa más la cantidad que la calidad. O sea, que el hombre tiene tantos espermatozoides -con corta esperanza de vida- que los libera continuamente y, para perpetuar la especie y a poder ser con su prole, necesita repartir su semen por el mayor número de parejas sexuales posibles. La mujer, al tener un número limitado de óvulos -si bien de mayor longevidad que los espermatozoides-, un ciclo menstrual, un embarazo, un tiempo de lactancia, etc., en fin, tanta carga para perpetuar la especie con su prole, ha de elegir, o al menos debería, bien a su compañero sexual; en principio, lo que busca es más calidad que cantidad. Aun así, a las mujeres también les excita lo novedoso, posiblemente para conseguir mayor variabilidad genética entre su descendencia e incluso para asegurarse un embarazo; sin embargo, al no tener período refractario -aunque pueda apetecer un cigarro entre polvo y polvo-, el efecto Coolidge se observa en las mujeres pero en menor medida que en los hombres.

Como dato anecdótico, este efecto debe su nombre a un presidente de Estados Unidos de los años veinte, Calvin Coolidge, quien al parecer acudió con su mujer a visitar una granja de aves de corral. Cuando la señora vio que había muy pocos gallos pero muchos pollitos, preguntó cuál era la razón. Los granjeros le contestaron que los gallos copulaban muchas veces al día. Ella, irónicamente, comentó: “Deberían informar de eso al señor Coolidge”. Y así se hizo. Entonces el presidente con curiosidad preguntó: “¿Y siempre con la misma gallina?”. La respuesta fue determinante: “No, copulan varias veces al día y cada vez con una distinta”. A lo que él añadió: “Deberían informar de eso a la señora Coolidge”.

2 comentarios:

  1. Hola,

    Explico mi caso: una relación laboral. en la que una persona para romper la rutina laboral habla de sexo con la otra parte. le comenta sus aventuras amorosas, su apetito sexual, su lujuria. Se describe a sí misma como muy seria en el trabajo, pero que necesita pausas en las que hablar de sexo. La otra persona se siente cohibida porque le enseñan fotos y hacen comentarios eroticos. Ambas parejas tienen pareja estable. Una de ellas se siente libre de compartir sexo con terceros sin darlo a conocer a su pareja. La otra persona no quiere hablar del tema. Por este motivo se lo dice a la persona, la persona lo respeta, pero su relacion laboral se ver perjudicada.

    Gracias

    ResponderEliminar